Mostrando entradas con la etiqueta Huerta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huerta. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de agosto de 2012

Turismo Rural y Ornitológico en El Codo del Tormes.


Pocos imaginan la variedad de aves que aún podemos encontrar en las cercanías de Salamanca. Sin necesidad de recorrer grandes distancias, la comarca de Las Villas acoge a numerosas aves todo el año y dispone de una serie de rutas que permiten disfrutar del senderismo y del descanso paseando tranquilamente por su naturaleza.

Las riberas del río Tormes.


El protector bosque de ribera del Tormes sirve de refugio a numerosas especies de aves y de mamíferos.

Con la llegada del frío, las aves del centro y norte de Europa abandonan sus áreas de cría para refugiarse en nuestras lagunas y ríos. Es entonces cuando el río Tormes se llena con los vuelos y el griterío de patos, garzas y cormoranes agotados por sus increíbles viajes de miles de kilómetros. En nuestro río pasarán todo el largo invierno o sólo las horas necesarias para reponer fuerzas, antes de reemprender un viaje que les puede llevar hasta el extremo sur de África.

Lavandera blanca. Un invernante habitual del Tormes (Foto: Miguel Rouco).

Además de aves acuáticas, las orillas e islas del Tormes reciben a miles y miles de pequeños pajarillos. Mosquiteros, lavanderas, escribanos, pinzones y zorzales hacen vibrar la maraña de sauces, fresnos y zarzas. Resulta increíble pensar que unos pájaros que, en muchos casos, no superan los 10 gramos de peso, sean capaces de volar durante miles de kilómetros sólo con la ayuda de sus pequeñas alas y con la energía de los frutos e insectos que son la base de su alimentación.
Con el fin de los días más crudos del invierno, las aves que han invernado varios meses con nosotros, volverán a retornar a los lagos y bosques del norte de Europa para sacar adelante a las futuras generaciones. El hueco que dejan, será ocupado por las aves que se reproducen en España, pero tuvieron que migrar a África para buscar la comida que aquí el invierno hizo desaparecer. Milanos negros, Águilas calzadas, Águilas culebreras, martinetes, avetorillos, oropéndolas y abejarucos inundan de color y cantos alegres la tardía primavera de Machado.

El baile de cortejo del Somormujo lavanco es uno de los mayores espectáculos primaverales de nuestros rios. Video. (Foto: Miguel Rouco).
  
Monte de Babilafuente.

Al avanzar el nuevo año, los días se van haciendo cada vez más largos y el sol tímidamente vuelve a calentar, despertando del letargo a los almendros. Con esta primavera temprana, el campo se llenará de color con cientos de almendros en flor brotando por caminos y lindes. El viento fresco de febrero llevará su dulce aroma por toda la comarca.

Monte de Babilafuente.

El Monte de Babilafuente permite realizar agradables rutas ornitológicas y de naturaleza por sus muchos caminos. La sombra de su bosque protege nuestro sendero del frío viento del invierno y del incómodo sol del verano. El frescor y recogimiento de sus valles, la tranquilidad de sus caminos y el aroma de almendros y madres selva nos harán disfrutar de un placentero paseo por este último retazo del antiguo bosque mediterráneo que antaño cubría toda la comarca.

Azud de Riolobos.

El Azud de Rilobos: Un paraiso para las aves (Foto: Miguel Rouco).

 A un paso de Villoria, el Azud de Riolobos es el humedal de mayor valor para las aves de la provincia de Salamanca. En función del nivel de agua embalsada, el número y la variedad de especies fluctúa enormemente. El reciente trasvase ha vuelto a llenar de vida este paraíso natural, justo en el momento, en el que miles de aves vuelven a cruzar una reseca España. La sequía y el calor del verano, han secado hasta la última laguna de la meseta norte, convirtiendo al azud, en parada obligada para todos estos valientes viajeros. Algunos de ellos, estaban hace apenas unos días, en las llanuras despejadas de nieve de la tundra ártica o en algún pequeño lago perdido en los Alpes nórdicos. El azud no será más que una breve parada para reparar fuerzas antes de la etapa más terrible de su viaje: el paso del infinito desierto del Sahara. Poder descansar y alimentarse aquí, les ofrece una oportunidad para encarar con fuerzas estos viajes inimaginables para el ser humano. Disfrutemos con respeto de todas nuestras aves.
Fantasía de formas y colores (Foto: Miguel Rouco).

La variedad de colores y formas de las aves acuáticas nunca dejara de sorprender. 





viernes, 25 de mayo de 2012

Turismo Ornitológico en Salamanca. Huerta


El turismo ornitológico se está convirtiendo, poco a poco, en una alternativa de ocio, y de trabajo, para cada vez más personas. Sin necesidad de costosas inversiones y de desplazarnos a grandes distancias, podemos pasar una fantástica tarde con unos amigos. Este era el objetivo de un nuevo Paseo Ornitológico del proyecto TRINO.  
Aspecto de la esfera vegetal...aun no vegetal del todo
En esta ocasión, organizado por el GAL Nordeste de Salamanca, cerca de 20 valientes nos juntamos en la esfera vegetal del Parque Ecológico de Huerta para iniciar el Paseo. 
Al inicio de la ruta, atendiendo a la explicación de Guillermo...que parece dormido pero estaba muy despierto
 La abundancia de aves y su sencilla observación, convierten a las riberas del río Tormes, a su paso por la localidad de Huerta, en uno de los mejores lugares de la provincia de Salamanca, para practicar esta saludable y respetuosa afición.
Espectacular aspecto de la ribera del Tormes a su paso por huerta
 Su bosque de ribera y sus islas impenetrables, ofrecen cobijo a numerosas aves a lo largo de todo el año. En esta tarde ventosa de sábado pudimos disfrutar con la comunidad de aves que encuentran, en este pequeño paraíso, su hogar para reproducirse, y con aquellas que han hecho una breve parada para coger fuerzas, antes de reemprender sus larguísimos viajes, entre sus zonas de invernada más al sur del Sáhara, y los bosques y lagunas del norte de Europa, donde sacan adelante a sus pollos y perpetúan su especie.
Algunos pollos de ánade real. La madre estaba oculta a escasos metros

Muchos fueron los pájaros que nos encontramos en el camino: Habitantes de las marañas más impenetrables como los carriceros comunes y tordales, currucas capirotadas y mosquiteras, ruiseñores comunes y bastardos, petirrojos, herrerillos, carboneros, mitos, verderones, pinzones, verdecillos y algún colorido jilguero; el vuelo fugaz y altísimo del milano negro y el chapoteo continuo de los ánades reales y las pollas de agua. 
Carbonero escondido entre la maraña del bosque de ribera

Curruca capirotada hembra. Con el fuerte viento, no era un día para fotos...
Pinzones bebiendo en un charco

Y dándose un baño


Lo imprevisible de la primavera castellana, no consiguió aguar nuestra ruta. Los oscuros nubarrones pasaron de largo, pero nos dejaron más viento del esperado. Una vez más, el bosque de ribera demostró su papel como protector de nuestros ríos y de nuestros pájaros, y en esta ocasión, de nuestro grupo de pajareros. Al resguardo de fresnos y sauces, hicimos una espera para tratar de escuchar las llamadas de las aves de la noche. 
Al anochecer, caminamos al resguardo para escuchar a la Madre Naturaleza...
Esperando una noche más silenciosa, búhos, autillos y martinetes permanecieron callados. Aves más modestas como el petirrojo y el ruiseñor, endulzaron la espera. El puro placer de escuchar el viento entre los árboles y el correr del agua, fue más que suficiente para hacernos disfrutar de un momento mágico. Y como todo no pueden ser pájaros, un colacao caliente en el albergue la Rivera fue el mejor remate para este paseo entre amigos, pájaros y el río Tormes
Las flores ya llegaron...la primavera está esplendorosa
 Recordaros que los paseos siguen, y el siguiente es este domingo 27 de mayo en el impresionante entorno de Candelario. Las inscripciones en ADRISS. Recordaros además que es un Paseo Ornitológico (no una ruta de senderismo) y que es gratuito.

Os esperamos.

Gracias por entrar y comentar.

lunes, 31 de octubre de 2011

Pajareando por la Ribera del Tormes

Este sabado, un día de niebla fría que parecía pleno invierno, decidimos pasarnos por la ribera del Tormes a la altura de Huerta, zona bien conocida por nosotros y donde hemos anillado miles de pájaros.  
Ribera del Tormes desde Huerta
Despues del medio día, la niebla, tal y como esperábamos levantó, con lo que tuvimos realmente una tarde primaveral, donde solo nos indicaba que era otoño el precioso color dorado de mil matices que ya se comienza a apreciar en el bosque de ribera, cuyos límites cada vez son menos progresivos y mas bruscos.
Borde "radical" del bosque de ribera
Cogimos una senda habilitada a la orilla del río, y ya en el mismo pueblo empezamos a disfrutar de interesantes observaciones de aves. Multitud de ánades azulones, pollas de agua, garzas e incluso la garceta grande habitual, aguantaban sorprendentemente cerca pese a los pescadores y paseantes que poblaban las orillas, recordando por momentos esos paseos en Europa donde la gente iba a echar de comer a las aves silvestres en lugar de tirarles piedras, como se ha hecho aquí durante años. 
Bosque de Ribera del río Tormes al final de la Isla del Soto
Hay que indicar que toda la zona forma parte del LIC Riberas del Tormes y afluentes, debido a la calidad de conservación de las orillas del Tormes en toda esta zona (más información aquí). 
Multitud de pajarillos se afanaban en buscar comida por el soto, petirrojos, mosquiteros, carboneros, herrerillos, pinzones comunes...y ya estabamos a la espera de los pinzones reales, que suelen venir de visita en los inviernos mas duros y quien sabe si este año los tendremos aqui durmiendo de nuevo, como otros años anteriores. Mirlos y los invernales zorzales alirrojos y comunes se movían por el sotobosque, y un espectáculo de martines pescadores, hasta 7 juntos, persiguiendose gritando y a ratos pescando practicamente juntos. Mitos y reyezuelos se movían por la parte más alta de las copas, reclamando continuamente y avisando, con estridencia, del rápido y fugaz paso de un gavilán a ras de las copas de los árboles en busca de algún pajarillo despistado.
Varios de los cientos de azulones observados
La presencia de un visón americano también fue convenientemente avisada por unas pollas de agua, aunque fue decepcionante comprobar que no se trataba de la nutria, habitante habitual también en esta zona. Caminar sin hacer ruido por los bosques de ribera es un espectáculo, los sonidos te envuelven y formas parte del entorno. La brisa que mece los árboles, el murmullo del agua y de las hojas, cientos de pajarillos reclamando activos al levantarse la fría y húmeda niebla...
Cartel ¿quizás no lo suficientemente explicito?

Sin embargo a veces algo sucede que te despierta bruscamente del trance, como el paso de un "agradable"grupo de motos que atraviesan, impunemente, los caminos señalados con prohibiciones específicas de circulación de vehículos a motor.
Pareja de "fenomenos" saliendo del sendero hacia la carretera
Y no son motos eléctricas silenciosas, no, sino autenticas molestias sobre ruedas, que te obligan a salir del sendero y pasan a toda velocidad indistintamente que camines solo, en grupo, con niños o con perros...