lunes, 27 de febrero de 2012

Educación Ambiental. Las aves cerca de ti

Hoy hemos comenzado una serie de numerosas charlas sobre las aves en diferentes institutos y centros de enseñanza de la provincia de Salamanca. Forman parte del Proyecto TRINO, promovido por varios Grupos de Acción Local (GAL), al igual que la publicación que ya os presentamos en este blog (ver aquí).

Cartel en el Instituto
Lo que tratamos de hacer, es poner en valor las aves para los chavales de los pueblos, y que entiendan que no es algo que está ahí y ya está, sino que además de dar vida al campo, embellecer, llenar de sonidos nuestros paisajes o provocar un disfrute estético, además nos ayudan y gracias a ellas nuestra vida es más sencilla.

Guillermo y Javier Bajo, Gerente del GAL NORDESTE al inicio de la charla

jueves, 23 de febrero de 2012

La ribera del azor


 Las riberas de los ríos son los mejores lugares para observar y disfrutar de las aves. La cantidad y variedad de aves y otros seres vivos que en ellas encuentran refugio, no tiene comparación con cualquier otro hábitat de la reseca Castilla. En sus bosques de ribera y en sus aguas podemos encontrar aún muchas de las aves que antaño se podían ver por nuestros campos.
Colonia de cría
De todas las riberas de Salamanca, la del río Tormes es la que ofrece más oportunidades para los seres vivos. En este paseo de domingo por la tarde, recorrimos un tramo aguas abajo de la capital.
La primera alegría de la tarde nos la dieron las enormes y preciosas garzas reales y garcetas grandes. La verdadera plaga de peces introducidos por el ser humano, ofrece un menú inagotable para las aves pescadoras, eso sí, a costa del exterminio de toda la fauna autóctona de peces y anfibios, literalmente devorada por estos nuevos peces (y por los seres humanos que los liberaron) que nada entienden de equilibrio natural.
Ribera y escondites de nutrias

Descendiendo la orilla izquierda siguieron pareciendo muchas joyas aladas. Siguiendo el curso del río, dos jóvenes de aguilucho lagunero se posaron en una encina seca, acosados por un grupo de combativas e inteligentes cornejas. Sus gritos y picados terminaron por levantar a los dos aguiluchos. Poco más abajo, apareció la joya del día. Cómo un fantasma entre los jóvenes pinos, se levantó del suelo un joven de azor con la tórtola turca recién capturada.
Los nidos de cigüeñas aun sin inquilinos, no faltaron en el paseo

Sin querer asustar al “pirata de la espesura”, rodeé el pinar y llegué a un tramo abierto del río donde descansaban los azulones y varios zampullines comunes. Escondido entre los sauces y algún aliso, que aún resiste a su Seca particular, pude disfrutar de ellos a placer. Con el tibio sol de finales de enero, destellaba la cabeza azul verdosa del plumaje nupcial de los machos. Las persecuciones y gritos de los patos parecen anunciar la llegada de una primavera, que esperemos, traiga mucha más agua de la que ha dejado este seco invierno.
Nido de milano...¡¡¡como les gusta meter basura!!!

Los pequeños cortados de esta orilla permiten ganar altura y dominar la extensa superficie de dehesas. Con esta mejor panorámica aparecieron otras rapaces como los milanos reales y los ratoneros. Los veleros milanos revoloteaban sobre las granjas de la zona espantando las nubes de tordos que comían entre las vacas. Los más tranquilos ratoneros, dominaban desde las torres de la luz el tramo de río que forma su territorio. La llegada de la época de cría, tiene a los ratoneros en plena excitación. La aparición de otro ratonero les hacía alzar el vuelo y  estallar en picados y “maullidos”.
¿Quién habrá pasado por aquí?


En los mismos cortados que permiten dominar el río, se refugian numerosas aves y mamíferos. La maraña de carrascos y zarzas cobija a mirlos, zorzales, currucas y petirrojos. Este pequeño laberinto de roca y maleza de algunas cárcavas resguarda a los escasos conejos de la zona y esconde a las perseguidas familias de zorros, tejones y jabalís. Sobre las rocas más destacadas aparecen las letrinas de las solitarias jinetas. Fuera de estos pequeños oasis, vacas, vacas y más vacas.
Descortezamiento de tejón

Letrina de tejón
Con la caída de la tarde, el trajín de aves se anima. Los diurnos milanos reales y cormoranes grandes se concentran para dirigirse camino de sus dormideros.  Las más nocturnas garzas reales, chillan desde los viejos chopos dónde tienen sus pequeños nidos. Sin que les importe mucho si es de día o de noche, siguen con su algarabía y sus vuelos.
En la maraña del estrecho bosque de ribera, los chillidos delatan la llegada de los escandalosos bandos mixtos de pajarillos que deambulan arriba y abajo por todo el río. Carboneros, herrerillos, escribanos soteños, chochines y agateadores se unen en estos bandos que vagan en busca de comida. Mucho cuidado deberán tener estos pajarillos. Estas concentraciones invernales de pajarillos atrae la presencia de sus depredadores naturales. El sigiloso gavilán ronda estos bosquetes en busca de algún pajarillo despistado. El grito de un arrendajo delata su presencia y le obliga a ganar altura para llegar hasta otro rincón del bosque dónde los pájaros no hayan escuchado el grito de alarma.
¿Y en esta roca que hay?
Letrina de gineta

Con poca luz y mucho frío, vuelvo a ver al azor del mediodía. Los gritos de alarma de un mirlo le han debido alertar de mi presencia. Con su buche repleto y sin apenas hacer ruido, sale del bosquete para esconderse rápidamente en otro árbol mucho más alto. También el poderoso azor sabe que debe buscar resguardo seguro para pasar la noche. La presencia de conejo atraerá al búho real desde las peñas cercanas, y ya sea para eliminar un competidor o cómo otra presa, más le vale al azor esconderse dentro de la copa protectora de un buen árbol. El reclamo lejano de un mirlo quizá delate el inicio de la jornada de caza del Gran Duque.
¿Se posará aquí el buho real?. Quién sabe, habra que venir de noche...

miércoles, 8 de febrero de 2012

CHARLAS: De topillos y primillas

Desde SEO-Salamanca nos informan de esta más que interesante charla, que recomendamos a todos los que quieran asistir. Es una gran oportunidad para ver en directo, explicado por sus propios autores, cómo se desarrollan algunos programas de conservación, que en este caso son verdaderamente interesantes.

Animaros a venir.

Saludos 


     Según reza el cartel informativo, el próximo martes 14 de febrero tendremos dos interesantes charlas en el salón de actos de Centro de Asociaciones de la Plaza de San Vicente. Por un  lado Alfonso Paz nos hablará del "Control Biológico del Topillo Campesino", interesante proyecto de GREFA, que desgraciadamente creo que más pronto que tarde volveremos a tener otra explosión de la población de topillos. La otra charla, a cargo del presidente de GREFA, Ernesto Álvarez, tratará sobre "Corredores para el primilla".
     Estaríamos más que agradecidos si le diéseis la máxima difusión posible.

lunes, 6 de febrero de 2012

Curso de Guía Ornitológico. jornada práctica

Como todos los que nos seguís en este blog sabeis, estos días estamos liados con un curso de guïa ornitológico. El sábado pasado, hicimos la salida práctica al campo. Por la mañana fuimosa un soto de Ribera del río Almar, cerca de Salamanca. Es un soto pequeño pero muy bien conservado, ya que como no molesta a nadie, tiene unos cuantos tramos que no han sido "adecuados" por confederación. 

Llegada del grupo a la mesa de anillamiento
El problema inicial, fue que cuando llegamos los primeros par montar unas redes para la sesión de anillamiento científico, eran -9ºC. Menos mal que no hacía aire. Además, los pájaros habían salido del soto tal y como esperábamos para buscar comida, y había poco movimiento. hicimos una sesión de anillamiento y un paseo ornitológico por el soto. El anillamiento algo escaso, al menos suficiente para ver en que consistía, pero el paseo estuvo bastante interesante: aguiluchos laguneros, milanos reales, cernícalos y ratoneros de rapaces, y multitud de pajarillos: alondras, cogujadas, carboneros y herrerillos, mosquiteros, y acuáticas como azulones, garzas, cigueñas y cormoranes.
Viendo una de las pocas aves que cayeron en las redes

Zorzal común en la red
Al pasar la mañana fuimos a comer a Huerta, y allí continuamos el paseo durante la tarde. Y la verdad que tuvimos mucha suerte y fue espectacular. Desde el festival de azulones, las garzas reales, zampullines, pollas de agua y garcetas grandes, que pudimos disfrutar, además multitud de pajarillos como mosquiteros, mitos, pinzones o petirrojos que se dejaron ver perfectamente.
Mirando las aves acuáticas en el río

Parte del grupo observando por la ribera

Pero la sorpresa llegó cuando, varios martines pescadores, que probablemente no habían podido comer aún por el hielo, decidieron que era un buen sitio justo delante de nosotros... a escasos 10 metros, se posaban...se cernían y...PLAS, al agua, salían con su pececillo (o no) y se lo comían posados en una ramita a nuestro lado, para volver a intentarlo de nuevo a los pocos segundos. Añadido que estábamos al resguardo del aire, el sol de la tarde y la clarided de la luz, las observaciones fueron espectaculares. Ni siquiera fueron necesaios los prismáticos. Al menos lo vimos con 4 o 5 aves diferentes, algunos a menos de 5 metros.
Pongo varias de las fotos que sacamos, echas al vuelo y con un 300mm. Las fotos son de tres individuos diferentes.


Esto son ese tipo de cosas que recuerdas toda la vida, cada vez que veamos un martín.

Después, garceta común, pico picapinos, andarríos grande, bisbitas, lavanderas cascadeñas...y un pico menor macho a placer.
Viendo el pico menor levantar cortezas de sauce, buscando insectos

sábado, 21 de enero de 2012

El retorno de un conocido

En Salamanca, el escribano palustre es un ave común en invierno. Se encuentra ampliamente distribuído a lo largo de las cuencas de los ríos con vegetación palustre, especialmente el Tormes y sus afluentes.
Todos los años, echamos un ojo a varios de los dormideros que conocemos, para ver como están y cual son las agresiones o barrabasadas que han sufrido esta vez, y en algunos de ellos hacemos alguna jornada de anillamiento, dentro de un programa de conservación más amplio.
Aspecto de uno de los dormideros cercano a Encinas

Esta vez, elegimos un pequeño dormidero mixto de unos 200 palustres y unos 100 trigueros, cerca de Aldealengua.
Dormidero elegido para la actuación
Se trata de un pequeño ensanchamiento de un arroyo, donde se crea una mancha de enea de unos 18 metros de ancho por 60 de largo, es decir, muy pequeño. Lamentablemente, como Miguel comentó en su blog, es habitual que lo quemen a partir de estas fechas, no sabemos muy bien porqué, y dudamos si entre por fastidiar o por joder como las dos causas principales.
Eneal quemado en febrero de 2011
No capturamos muchas aves, ya que no se trata de hacer una captura masiva de lo que hay, sino de coger unos pocos para marcarlos. En total cojimos unos 30 palustres y 10 trigueros, y paramos cuando la noche se cerraba, ya que preferimos no liberar aves en plena noche cegadas por la luz de un frontal.
Momento de algunas de las capturas

miércoles, 18 de enero de 2012

GUÍA ORNITOLÓGICO. CURSO DE FORMACIÓN

Del 28 de enero al 8 de febrero de 2013.

El turismo ornitológico supone, en la actualidad, un importante recurso económico en alza en muchos lugares del planeta. El disfrute de las aves y de sus hábitats atrae cada año, a un número mayor de aficionados, convirtiéndose en una destacada fuente de ingresos y de empleo en muchos espacios naturales de España.
Gracias a nuestro rico Patrimonio Natural, España es el principal destino europeo del turista ornitológico y de Naturaleza. Nuestra posición a medio camino entre Europa y África, nos convierte en zona de paso obligada para millones de aves y el destino para miles de entusiastas que quieren observarlas.
Observando grullas en el Embalse de Santa Teresa, Salamanca
La ubicuidad de las aves, permite disfrutar de esta actividad, no sólo en renombrados espacios protegidos como Doñana o Monfragüe, sino también, en cualquiera de los parques o jardines de nuestras ciudades.
La observación de las aves supone un aliciente complementario a la hora de decidir el destino de vacaciones de muchos aficionados. Saber cómo ofrecer de una forma atractiva y respetuosa este recurso, será un atractivo añadido a cualquier actividad que tenga como escenario nuestra Naturaleza.
Conocer lo que observamos hace mucho más gratificante cualquier salida al campo.

miércoles, 11 de enero de 2012

Nutrias, acentores alpinos y chotacabras invernantes

Estos últimos días,  nos hemos podido escapar varios días al campo y la verdad es que hemos tenido bastante suerte con los pajarillos y con nuestras amigas las nutrias.
En la primera de las visitas tratamos de volver después de muchos años, a una zona del río Tormes donde solía verse algún pequeño bando de zorzales reales invernantes en las dehesas que rodean la ribera del río Tormes. Sin madrugar llegamos a la zona y nos encontramos con una niebla densísima que nos obligó a replantearnos la jornada de pajareo, y decidimos dirigirnos a otra ribera cercana a Ledesma y a la que también, llevabamos un tiempo sin ir. Tener coche te permite poder ir a zonas a donde a tu paciente madre no quieres obligarla a que te lleve en su día de descanso.
Fantástico encinar al norte del Tormes
La construcción del faraónico y desproporcionado embalse de Almendra cubrió para siempre, varios miles de hectáreas de dehesas de encinas, quejigos y robles y entre 50 y 70 kilómetros del río Tormes y de multitud de pequeños arroyos, con sus correspondientes cañones y bosques de ribera. Bajo este manto de agua, quedaron todas los cañones del Tormes de los que hablaba  Francisco Bernis en su primer artículo publicado allá por el año 1933. Con ellos, se perdió el hábitat de alimoches, cigüeñas negras, búhos reales, águilas reales y perdiceras y del lince que aún reinaba por la zona. ¡Una catástrofe!. De todas estas riberas rocosas, sólo se salvó, justo esta.
Aspecto de los escasos cañones...demasiado vulnerables
La sequía mantiene, en pleno mes de diciembre, secos la mayor parte de los ríos y arroyos salmantinos. La ribera en cuestión, también estaba seca, auque conservaba algunos charcos donde encontramos huellas recientes de nutria y muchos pajarillos bebiendo y lavándose.El tramo de cañones apenas llegaba al kilómetro de longitud, pero en algunos tramos, tiene cerca de 20 metros de altura, más que suficiente para el búho real y para un posadero viejo de alimoche.Una zona demasiado sensible y vulnerable, sin duda.
Huellas de nutria en la orilla

Cuando visitaba regularmente la zona nunca fui capaz de observar al alimoche. Años después, en los censos que realizamos para la JCyL de cigüeñas negras, pudimos verlo en varias ocasiones alimentándose de carroñas, junto al buitre leonado y a los numerosos milanos negros que crían en las dehesas de la zona y en la alucinante garcera de Ledesma. Una vez descubierto este posadero, volveremos en primavera para descubrir su nido, si es que lo tiene, y tratar de proteger la zona de alguna manera de molestias.
Uno de los pocos indiferentes a la odiosa y desesperante retahíla de disparos
Quizá por la niebla o porque este año no han llegado desde Europa o por la retahíla atronadora de disparos que sonaban por todas partes, por aquellos otros que también salen al campo a disfrutar de la naturaleza,  apenas pudimos ver pajarillos.  Lavanderas blancas en la orilla, martín pescador en los caozos cortados del río, reyezuelos listados rebuscando entre las hojas... y poco más a destacar. Maravillosos, como siempre, los milanos reales y un ratonero que picó repetidamente sobre una ladera, quizá sobre el búho real que poco después pudimos ver a placer.
Tormes y Garceta grande
Con la niebla levantada y ya al final de la tarde, remontamos el Tormes aguas arriba de Ledesma para tratar de localizar a los zorzales reales. Desde el mismo puente, pudimos descubrir el rastro de ondas que la nutria iba dejando a su paso. Rebuscando comida entre las eneas, llegó a escasos metros de una garceta grande, que a su vez, era observada por un zorro rojizo que, quizá, estaba esperando un descuido para robarle el pez que tenía ensartado en su pico.
Islas e islotes del Tormes refugio ideal para las nutrias
Con la alegría de descubrir y ver a placer a la bonita nutria, buscamos más bichos entre las orillas e islas de este tramo. Un hilo de burbujas y otra nutria, justo aguas arriba del puente.
Apenas fue un instante, pero fue más que suficiente para olvidarnos las penas de tanto disparo. Ya con poca luz, fuimos por la orilla derecha del Tormes. A destacar, mucho conejo en una absurda y fallida repoblación de encinas en plena dehesa, un dormidero de 90 cormoranes, un puñado de patos cucharas, frisos y zampullines entre más de 200 azulones y una hembra de gavilán con buche, con la luna llena ya alta.
Maravillas de la naturaleza casi en cualquier rincón
De vuelta al coche y, tratando de buscar un paso entre los incómodos surcos de la repoblación, tomé una pequeña vereda abierta por el mismo enorme macho de jabalí que venía en mi dirección. Sorprendentemente ciego, no me olió o vio, hasta que me tenía a menos de 15 metros. Sin apenas asustarse, me rodeó y retomó su senda a mi espalda. Viendo esto, siento aún más desprecio por algunos seres humanos que son capacesde  matar a bocajarro  a seres, que de no molestarlos, serían tan poco recelosos como un perro.

Al día siguiente, y ya por trabajo, fuimos a los arribes del Duero. En uno de los caminos habituales tuve la gran suerte de levantar en dos ocasiones un chotacabras pardo que se supone debería estar al sur del Sahara. Lo fácil sería atribuir al “microclima mediterráneo” de arribes esta cita tan alocada, pero cualquiera que conozca Salamanca sabe que de microclima mediterráneo ¡nada de nada!. Hacía un frío que pelaba y la niebla apenas levantó en todo el día. Por el motivo que fuera, allí estaba este insectívoro transahariano revoloteando entre callejas, justo delante de mi coche.


Espectacular aspecto en el Monasterio de la Peña de Francia rodeado de niebla

La última de las visitas pajareras fue este domingo a la sierra de Francia. En el pueblo de Monsagro lo más destacado fueron varios nidos de golondrina daúrica en casas habitadas. La especie poco a poco está colonizando la fría meseta desde estos valles algo más térmicos. Remontando el valle de Alagón, se adentran cada año un poquito más en la provincia. Dos parejas de cuervos y acentores por los jarales, fueron lo único vivo que se dejó ver  en este paseo por el valle del Agadón.
Precioso nido de golondrina daurica con barro procedentes de diferentes charcos
La subida a la Peña de Francia siempre es un espectáculo, pero ir ascendiendo entre las nubes que chocan y se arremolinan contra las laderas, es una experiencia absolutamente mágica. En el tramo final de la ascensión, aparecieron entre rocas y pinos, algunas cabras montesas muy confiadas. En el monasterio de la Peña las nubes iban y venían. Por momentos no se veía a más de 10 metros y, de repente, el cielo se abría y se podía ver toda la sierra de Francia dorada por el sol.
Paisaje habitual en la subida a la Peña
En uno de los miradores levanté varios pajarillos gordezuelos. ¡acentores alpinos!. Lamentando no haber podido verlos con calma, nos dimos la vuelta y justo delante del calvario, otros 13 se alimentaban en el suelo empedrado. Después de tantos años sin verlos es comprensible mi emoción al ir descubriendo pequeños grupos casi en cada claro de vegetación que rodeaba a la Peña. Ni siquiera el viento que casi nos tiraba y nos helaba hasta los huesos, me quitaron la sonrisa.
Cruzianas, o huellas de Trilobites que habitaron los "mares" Paleozoicos de la Sierra de Francia. Adorno habitual en los pueblos de la sierra