Nada resulta más sorprendente, hermoso y educativo que pasear por un
bosque. Aunque los seres humanos no queramos darnos cuenta, los bosques
nos cuidan de muchas maneras. Completamente gratis y gracias a la mágica
fotosíntesis, los árboles, arbustos y, hasta las más modestas de las
hierbas, nos regalan el oxígeno que necesitamos para vivir, eliminando
en el mismo proceso, el mortal dióxido de carbono que los humanos
producimos en cantidades incalculables. Igualmente, los generosos
bosques refrescan el ambiente con el vapor de agua que desprenden
durante la fotosíntesis, suavizando la temperatura y sequedad de los
largos meses de verano. Pocos placeres son comparables a entrar en la
umbría protectora de un bosque de ribera en pleno verano y sentir la
fresca sombra de álamos, fresnos o alisos. A este placer hay que sumar
otros muchos como el aroma primaveral de sus flores, el coro de cantos
de las aves, el delicioso sabor de sus frutos, el espectáculo luminoso
de la otoñada, el abrigo frente a los gélidos vientos invernales…
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Los bosques de ribera crean paisajes hermosísimos |
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El bosque es el mejor escenario para actividades como el senderismo |
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Gracias al anillamiento científico podemos conocer aves de nuestras riberas, tan bellas como el martín pescador. |
A todo estos pequeños y grandes regalos, que tanto alegran nuestra vida, se suman otros menos románticos, pero trascendentales para nuestro modo de vida. La maraña que forman los bosques de ribera que cubren las orillas de los ríos, sirven de parapeto frente a las crecidas naturales de los ríos, asentando los sedimentos que enriquecen los campos de cultivo y minimizando la potencia erosiva de las aguas sobre las cosechas de sus vegas y sobre las viviendas que, inconscientemente, construimos en sus orillas y llanuras de inundación.
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El bosque de ribera protege a los cultivos y viviendas de las crecidas, tan naturales como necesarias, de los ríos. |
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La observación de aves, las rutas botánicas, el dibujo de naturaleza, el ciclismo, las rutas a caballo...son sólo algunas de las muchas actividades que encuentran su hábitat ideal en las riberas de nuestros ríos. |